Chorlitejo patinegro

Renaturalizando playas: cuidando al chorlitejo, cuidamos de nuestras playas

Durante las últimas décadas, el chorlitejo patinegro se ha concentrado para nidificar en playas naturales donde las molestias humanas son reducidas y hay pocos depredadores. Sin embargo, los datos de los últimos años indican que las poblaciones disminuyen cada vez más y su recuperación depende de mantener las playas naturales como refugio y de restablecer otras poblaciones nidificantes más pequeñas o extintas en playas donde la alteración y destrucción de hábitat han sido mayores en el pasado.

En este contexto, SEO/BirdLife en colaboración con el Ayuntamiento de Moncofa, y gracias a la ayuda concedida por la Fundación Bancaja y CaixaBank de la III Convocatoria Medioambiental, trabajan en un proyecto de renaturalización del litoral valenciano para la recuperación de pequeñas o extintas poblaciones de chorlitejo patinegro y contribuir a la conservación del sistema dunar de sus playas. El Ayuntamiento de Moncofa participa activamente con acciones en las playas de L’Estanyol y de Beniesma.

Leed anexo I

PLATGES RENATURALITZADES · PLAYAS RENATURALIZADAS

Las playas y dunas valencianas albergan una valiosa flora y fauna, presente únicamente en estos ambientes, y en muchos casos amenazada y protegida. Además, los sistemas dunares cumplen una función muy importante: nos protegen ante los efectos de la entrada de agua del mar tierra adentro y de la salinización durante los temporales marinos.

Para que puedan cumplir su función de protección frente a los temporales marinos y contribuir a la conservación de la biodiversidad, las playas necesitan un elemento clave: los restos orgánicos aportados por el mar. De forma natural, en las playas se acumulan restos vegetales aportados por el oleaje. Estos restos, como cañas, ramas y arribazones de posidonia y otras plantas y algas no ensucian la playa, ¡NO SON BASURA! Tienen varias funciones importantes, entre ellas la de formar una trampa para captar arena y retenerla en las playas, creando dunas embrionarias que finalmente dan estabilidad a la duna y

ayudan en su crecimiento. En la medida en que todo este material no se mantiene en las playas, estas sufren con mayor fuerza la erosión del viento y oleaje, y la biodiversidad se resiente.

Concretamente, estos restos forman los hábitats que requiere una de las especies más amenazadas de nuestras playas, el chorlitejo patinegro. Ante la ausencia de restos se ve obligado a nidificar en las dunas, donde sufre una mayor predación y tiene menos alimento, motivos que, entre otros, lo han conducido a estar gravemente amenazado. Por ello, las acciones de renaturalización de playas manteniendo parte de los restos vegetales contribuye positivamente en muchos aspectos al cuidado de las playas: cuidando del chorlitejo, cuidamos de nuestras playas.

Leed anexo III

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